Fue muy agradable leer el documento “La aventura de ser maestro” y en particular me grado el párrafo que dice: ”Era su vida pensar y sentir y hacer pensar y sentir”... Miguel de Unamuno y su preocupación por enlazar pensamiento y sentimiento... Nunca encontré una mejor definición del magisterio: dedicar la propia vida a pensar y sentir, y a hacer pensar y sentir”, puesto que nos habla de la importancia que tiene el no pensar solo en la sola transmisión de los conocimientos técnicos y/o cientificos, sino en sentir junto con nuestros alumnos para palpar el pulso de sus necesidades mas apremiantes.
También fue grato para mi ver que todos los profesores, aún los que tienen su carrera en esta área, hemos aprendido en base a la “prueba y error”, lo que alivia un poco mis insatisfacciones que les comentaba en la primera parte de foro. La docencia no es una labor que pueda quedarse quieta, por que entonces, efectivamente, como escribe José Manuel Esteve, sería morirnos de aburrimiento y no divertirnos, ni gozar, no tocar el cielo con cada una de las actividades que logremos en el aula. Como docentes debemos ser creativos, humildes, libres, alegres, comprensivos, pero sobre todo “profesar” con nuestra carrera.

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